miércoles, 9 de marzo de 2016

La clasificación de la "mujer"

Ayer las publicaciones, a propósito del "Día Internacional de la Mujer", estaban por toda la red; pero lo que escuché por la noche me pareció digno de publicar, y no porque comparta la opinión de aquel personaje, sino porque reflejan esas visiones que necesitan repensarse.

En la actualidad el pensamiento religioso es punto de partida para la polémica, y este ejemplo no sería la excepción. Por ser el aniversario luctuoso de mi padre, asistí a misa y el sacerdote, entre sus peticiones "especiales" nombró a las mujeres en general. Tras la mención retomó el tema diciendo, "A las mujeres en su día, que no lo sabía pero aquí me lo pusieron...", refiriéndose a la lista de personas o menciones generales para "bendecir" en misa; tras lo que le siguió una "clasificación" de las mujeres desde la mirada católica, o la de este sacerdote en particular.

La estructura "deseable" para ser mujer, más o menos, fue la siguiente:

1) Virgen María:

Características: Mujer pura que fue virgen y madre a la vez, quien "consagró" su vida al servicio de Dios a través de su hijo. 
Esto la vuelve esa figura ideal, pero inalcanzable, para cualquier mujer dentro de esta religión.

2) Virgen cristiana (también nombrada joven cristiana o "Virgen laica"):

Características: mujer virgen que "consagra" su vida al servicio del prójimo (entre quienes destacó enfermos, sacerdotes, entre otros), y "renuncia" a los placeres, entiéndase el sexo ya que sigue siendo virgen. Es una mujer que no se casa, no por falta de deseos, sino por no encontrar al "hombre indicado" (este entendido como alguien que cree en Dios y es buen proveedor, trabajo y no llega a maltratar físicamente), y ya que no tienen hijos ni marido, debe vivir pendiente de alguien más, preferentemente de quién se involucra en su trabajo y ser una persona servicial para lograr la complacencia de Dios.

3) Madre Cristiana: mujer que "consagra" su vida a la de los hijos, y, dado que ya no es virgen, renuncia a pensar en su propia vida para estar al pendiente de la familia  en general.

Hasta aquí lo importante de ser mujer, en sus variantes, es lograr un grado de "consagración" y "renuncia" para así ser digna o "buena".

Más las "no deseables"

1) Cotorra:
Mujer que no desea casarse, que es egoísta porque piensa en sí misma, sus placeres (sobre todo monetarios y sexuales), con una carrera profesional y que no se consagra de ninguna manera a Dios. Esto la vuelve una "mujer infeliz" que en realidad debería "buscar de rodillas en la oración" la felicidad. Además es alguien que tiene demasiadas expectativas hacia una pareja, lo que la sigue convirtiendo en "egoísta".

Evidentemente las explicaciones fueron mucho más extensas y esto fue lo que alcancé a rescatar (saqué mi libreta en plena misa y escribí lo que pude).

No cabe duda que la construcción de la moralidad Cristiana, o quizá más bien religiosa en general, está en una encrucijada. sobre todo en lo relacionado al género y me parece una verdadera lástima que haya sacerdotes que presenten este tipo de ideas sobre lo que debería o no ser una mujer. Que presenten esas críticas tan fuertes a ciertos estilos de vida y se siga satanizando la libertad sexual y la toma de decisiones racionales. Porque para ellos "esta bien" que no te quieras casar, pero sólo si es por falta de un buen partido, no porque tú visualices tu vida de esa manera. "Esta bien" que trabajes y tengas una profesión, pero no para consentirte porque eso te hace egoísta, por el contrario debes de siempre pensar en alguien más porque sí. 

El mantener esta visión de que las mujeres siempre deben mantener esa parte de "renuncia" es por lo que se ha luchado durante muchos años, para que las mujeres logren tener ese papel más activo y vida propia sin necesidad de estar ligadas a algo más por obligación.

Otra cosa que me parece reprobable, es que no se preparé de forma adecuada a los representantes religiosos, pensando en una educación vinculada a la escuela, y que ellos mismos confundan conceptos tan básicos como lo "laico". Hablar de una "Virgen laica" que se debe de consagrar a Dios, por ejemplo. SI bien el concepto de laico se caracteriza a  estar alejado de lo religioso y no a ser ateo, me sigue pareciendo incongruente.


Y pues bueno, a mí no me interesa lograr clasificarme en esta lista, soy simplemente una mujer y todos los días vivo con la consigna de ser lo mejor que pueda, para mi y para quienes me rodean. Tengo la firme idea de  ser una buena profesora, y sí, apoyar a los otros, que son mis alumnos; pero también saber que trabajo y vivo para mí misma, para quererme y disfrutar el fruto de mi trabajo. Estar para mi familia, pero dar espacio a no depender y estar en una constante "renuncia" para considerar que hago lo "correcto".


Hay mucho que construir aún y este tipo de discursos me confirman que no he cometido ningún error al alejarme de la institución religiosa.

martes, 21 de octubre de 2014

Las apariencias por los desaparecidos, el circo politico en Jalisco


Dime de que presumes y te diré de que careces. Los pronunciamientos respecto al apoyo a los estudiantes desaparecidos en Iguala, desde muchas instituciones, me parecen más que penosos. El uso político de este y otros temas que nos afectan como sociedad es ridículo, ya que debería de servir de aliciente para mejorar nuestro entorno y no  permitir un actuar sobre el pueblo mismo. ¿Para qué sirve un paro de actividades en escuelas?, ¿Qué se supone que les deja de enseñanza a quienes participan en él? Es verdad que debemos alzar la voz, que no podemos permanecer quietos ante estos actos de barbarie, pero si pretendes crear una conciencia de participación, de empatía ante lo que viven los otros, ¿Por qué mejor no organizar una jornada de información y/construcción de vínculos con los involucrados?, ¿Qué ganan ellos, los familiares de los desaparecidos, con que los alumnos de muchos lugares dejen sus labores?, ¿Apoyo moral? Diversas acciones se critican del proceder de quienes se involucran en las manifestaciones, los llamados actos vandálicos, cerrar casetas, afectar a terceros. ¿Quieres que los estudiantes se involucren?, ¿Qué esos días sin clases tengan sentido?, los familiares de los desaparecidos que siguen en su lucha por recuperar la memoria de sus seres queridos, haz algo porque puedas manifestarles un apoyo tangible. Ellos se manifiestan, siguen en pie de lucha, organiza jornadas de recolección de víveres, recursos o algo más que esas familias puedan recibir y les ayude a no decaer en su pelea por justicia.

Me parece una tontería, que aparte de recortar el semestre, la udg ceda ante las presiones políticas de la FEU para lograr aparentar una conciencia social que difícilmente asumen. ¿A quién apoyas y a quien perjudicas con tu cara de universidad pública con sentido social? ¿Cuál debe ser tu papel en el desarrollo de la juventud en Jalisco? Amplía sus mentes, haznos conscientes de la sociedad en la que vivimos, llevamos a asumir el compromiso y responsabilidad que tienen al ser las nuevas generaciones, pero hazlo de verdad y no con acciones de aparador al eliminar días laborales. ¿Qué harán en esos días de asueto? ¿Realmente estarán en sus casas sintiendo que el no estudiar es para que alguien más resuelva la injusticia cometida por un estado fallido? Según la FEU, ¿Eso lo resuelve todo?

Que dejen de trabajar por el aparentar y empiecen a pensar si se asumen en verdad como representantes de la comunidad de estudiantes de la universidad de Guadalajara. Para nadie es secreto que ese tipo de organizaciones son meramente escalafones en el camino de su carrera polaca y me indigna el uso del dolor social para hacer leña del árbol caído.

¿Por qué no vas y te manifiestas en apoyo al sacerdote que quiere dar su declaración y nadie se la acepta?, ¿por qué no usas tus vínculos políticos para forzar cambios de verdad?, ¿dónde está tu deseo de cambiar al país y ser mejor?, ¿Sólo es perceptible si emular acciones de otros lugares y te unes a una caravana de simulaciones?

Manifestante, si, crea conciencia aún más, pero por sobre todas las cosas, construye un sentido de responsabilidad y actuar digno en una sociedad,  que hoy más que nunca lo necesita.

Todos debemos ser Ayotzinapan, pero creyendo, sintiendo el dolor, la indignación y lo que eso representa para todo un país. No actuando como títeres de organizaciones que sólo les importa verse bien ante los demás.